Buenas tardes, profesor. Tengo una consulta sobre la primera lectura de Rousseau. El autor explica que los pueblos se han dado jefes para defender su libertad y no para oprimirlos, pero luego termina contradiciéndose al decir que los ciudadanos consienten en llevar cadenas para poder imponerlas a la vez (porque es difícil someter a la obediencia a aquel que no busca mandar). Según entendí, es posible sostener ambos argumentos porque se dan de forma sucesiva en el progreso humano, pero mantengo la duda de si no lo pude comprender bien.
Según tengo entendido yo con el análisis hoy dado sobre su discurso, los seres humanos pierden su igualdad cuando aparece la propiedad privada, cuando otro humano comienza a tener superioridad sobre ellos. A vistas de esta desigualdad, los humanos crean el Estado apuntando a tener libertad y algo que los proteja y defienda, pero en realidad lo que hacen es caer en un engaño ya que el Estado sigue estando en manos de otro humano superior que los aprisiona, les quita la libertad, e intensifica la desigualdad. Por eso Rousseau menciona que en realidad lo único que hacen es seguir sus cadenas, ya que cometieron el error de someterse al gobierno.
Algo así, pero con más matices. Es verdad que la propiedad y el Estado son dos instancias que consolidan la desigualdad y, en la conjetura de este autor, corrompen la naturaleza original de los seres humanos
Te transcribo lo que Rousseau escribe al respecto, en la traducción que tienen en EVA:
"La sociedad no consistió al principio más que en algunas convenciones generales que todos los particulares se comprometían a observar, de cuyo cumplimiento respondía la comunidad ante cada uno de ellos":
Recuerda que este autor conjetura que los seres humanos vivieron primero en soledad, estos es fueron pre-sociales. El asociarse implicó ya un cambio en su naturaleza y trajo, junto con ventajas, incomodidades y perjuicios.
Ya no se mandaba cada uno a sí mismo, debía interactuar con otros, por ejemplo... Se había perdido la absoluta independencia originaria.
Pero al asociarse y establecer acuerdos, con la experiencia vieron que no era tan sencillo cumplirlos y hacerlos cumplir.
Por eso Rousseau escribe que: "al fin [fue necesario pensar] en confiar a algunos particulares el peligroso depósito de la autoridad pública y [que] se encargara a ciertos magistrados el cuidado de hacer observar las deliberaciones del pueblo".
Otro paso en la desigualación de la condición originaria de los humanos, pues ahora habrá magistrados y gente común. Los que mandan y los que obedecen.
Pero esto no ocurrió de un golpe, sino que fue una lenta evolución, diferente en distintos grupos humanos.
Como explicará más adelante en este mismo Discurso, el origen que imagina para las instituciones políticas fue el engaño, los menos y los ricos les hicieron creer a los muchos que entregar a magistrados tamaña autoridad sería una manera de proteger su libertad.
Al ver muchos otros autores (entre ellos Hobbes y Locke) las sociedades existentes en el siglo XVII y XVIII juzgan que los hombres quisieron someterse, sin embargo Rousseau escribe:
"Por las cosas que ven juzgan cosas muy distintas que no han visto, y atribuyen a los hombres una inclinación natural a la esclavitud por la paciencia con que soportan la suya aquellos que tienen ante los ojos, sin pensar que sucede con la libertad como con la inocencia y la virtud, cuyo valor no se conoce mientras no se gozan, el gusto de las cuales desaparece tan pronto como se han perdido".
"La sociedad no consistió al principio más que en algunas convenciones generales que todos los particulares se comprometían a observar, de cuyo cumplimiento respondía la comunidad ante cada uno de ellos":
Recuerda que este autor conjetura que los seres humanos vivieron primero en soledad, estos es fueron pre-sociales. El asociarse implicó ya un cambio en su naturaleza y trajo, junto con ventajas, incomodidades y perjuicios.
Ya no se mandaba cada uno a sí mismo, debía interactuar con otros, por ejemplo... Se había perdido la absoluta independencia originaria.
Pero al asociarse y establecer acuerdos, con la experiencia vieron que no era tan sencillo cumplirlos y hacerlos cumplir.
Por eso Rousseau escribe que: "al fin [fue necesario pensar] en confiar a algunos particulares el peligroso depósito de la autoridad pública y [que] se encargara a ciertos magistrados el cuidado de hacer observar las deliberaciones del pueblo".
Otro paso en la desigualación de la condición originaria de los humanos, pues ahora habrá magistrados y gente común. Los que mandan y los que obedecen.
Pero esto no ocurrió de un golpe, sino que fue una lenta evolución, diferente en distintos grupos humanos.
Como explicará más adelante en este mismo Discurso, el origen que imagina para las instituciones políticas fue el engaño, los menos y los ricos les hicieron creer a los muchos que entregar a magistrados tamaña autoridad sería una manera de proteger su libertad.
Al ver muchos otros autores (entre ellos Hobbes y Locke) las sociedades existentes en el siglo XVII y XVIII juzgan que los hombres quisieron someterse, sin embargo Rousseau escribe:
"Por las cosas que ven juzgan cosas muy distintas que no han visto, y atribuyen a los hombres una inclinación natural a la esclavitud por la paciencia con que soportan la suya aquellos que tienen ante los ojos, sin pensar que sucede con la libertad como con la inocencia y la virtud, cuyo valor no se conoce mientras no se gozan, el gusto de las cuales desaparece tan pronto como se han perdido".